martes, 10 de mayo de 2016

Batallitas laborales

Un poco como el "abuelo cebolleta", mi intención es ir contando experiencias laborales curiosas que me han sucedido.
Una de mis "batallitas laborales" más curiosas ocurrió hace años, unos 12, estaba trabajando en un mayorista de productos de seguridad y una de mis tareas era acompañar a comerciales para que pudieran vender los productos; (lo que hoy en día se llama técnico pre-venta). Un proveedor solicitó mis servicios y nos vimos en el cliente, una marca de ropa conocida; allí, antes de entrar me comenta lo que les quiere presentar (antivirus y un cortafuegos) y como venderlo, a lo que entramos, pasamos el control de seguridad, vamos hasta el área técnica y allí esperamos unos minutos a que el responsable de informática nos reciba. No nos hace esperar mucho, pero entonces empezó lo bueno...
Me siento y me suelta la frase que me quedó grabada en la memoria durante mucho tiempo y sonaba así: "Antes de nada, que conste que te considero la púrria más vil sobre la faz de la tierra, debajo incluso que las ratas. Tu trabajo se basa en el miedo de la gente y te aprovechas del terror que causas." (Frase casi literal, pero era más o menos así)
Mentalmente mi mandíbula tocó el suelo, pero traté de mantenerme lo más "Zen" posible, le insinué que si no me quiere, me voy y ya está, que yo solamente vengo a hacer mi trabajo que es explicar unos productos, me dice que me quede pero que no la arme (??), allí voy explicando los temas, lo que puede hacer cada producto, como se puede hacer, etc. Al final, habla con la comercial y le pide 5 licencias, el mínimo para una empresa, que con eso ya copiará y ya cubrirá a toda la empresa y nos despide. Antes de irnos pasamos al área técnica y nos dicen que somos afortunados, que tenemos suerte que nos ha recibido, que algunas veces convoca para el viernes por la tarde y él nunca está o que algún proveedor lo ha sacado a la fuerza con ayuda de los de Seguridad (Vigilantes).
En ese momento voy tomando nota mental de todo lo que veo... miro de calcular el número de equipos que hay, servidores imposible al haber armarios cerrados y que no los veo todos desde donde estoy, pero en sistemas había más gente que las licencias, veo programas propietarios muy específicos... y en la planta había bastantes equipos más. Después de estar hablando un rato para tratar de ver si tenían alguna necesidad más nos vamos, cada uno a su empresa. Al llegar a mi empresa, lo comento con mi jefe y se cabreó de lo lindo, le comenté que yo pensaba llamar a la BSA y me dijo que él, oficialmente, no podía hacerlo, pero que me apoyaba, así que se hizo la llamada...
Años más tarde, ya en otro trabajo, me entero que la empresa de ropa sufrió una auditoría de software, que les tocó pagar algunos millones de licencias (Windows, antivirus, retocador de imágenes, diseño 3D, ...) y que tiempo después el responsable de informática fue despedido.
Considero que esa vez me tocó ser el disparador del karma.
Una batallita para contar.
Por cierto, la empresa no cerró, pues tienen una tienda grande en una calle bien céntrica de Barcelona, pero la nave industrial que visité está cerrada...